martes, 16 de septiembre de 2014

Un septiembre en convulsiones, Luchín cumple sus 46 años y aún las vacas gordas están bien flacas.

Colaboración de Paloma Araya

“No es la conciencia de los hombres la que determina la realidad, la realidad es la que determina su conciencia”
 Karl Marx, Contribución a la crítica de la economía política.

Con la palabra antiterrorista vuelve el Estado de Sitio desde los subterráneos del metro y se instala en las calles con los anuncios de artefactos y dispositivos de bomba en la ciudad de Santiago, la violencia individual se contrapola a las de masas, así como en Aysén, en Freirina y en la lucha de los Portuarios los milicos de la dictadura son invocados con un decreto de fuerza de ley aún vigente, mientras que hoy sale de su escondite la Agencia Nacional de Investigación (ANI) y se sienta con Bachelet a ver el matinal, los horarios estelares y el prime. ¿Será a propósito para controlar y pasivizar a los movimientos sociales que emergieron durante este último periodo? ¿Será esta expresión “el pago de Chile”, un pago que las direcciones de los movimientos sociales y sindicales nos hicieron llegar a la fuerza y que aún estamos endeudados pagando mes a mes el precio de la consolidación del mercado neoliberal?
A 41 años del Golpe militar Anti-obrero la vuelta a una democracia para la burguesía sin duda  ha sido un triunfo: la naturalización de la vulneración de los derechos de los trabajadores y sindicatos con las prácticas antisindicales de los empresarios se escucha en todos los paraderos de micro, el aumento de empresas externas y el subcontrato se hace ley bajo el alero de las dirigencias que durante años anteriores fueron íconos contra el tirano, la implantación de las AFP´s y los rayados en las murallas dan cuenta de eso, el fortalecimiento a las FFAA en desmedro de lxs trabajadorxs de la educación con la deuda histórica y la expresión de un nuevo movimiento: el 50/50, el Terrorismo de Estado frente al Pueblo Mapuche y  las organizaciones políticas de izquierda, el aumento y el crecimiento exponencial de empresas multinacionales y transnacionales dan la sensación como si fuera un parásito dentro de nuestros cuerpos expuestos a una herida abierta que vocifera desde sus entrañas una lucha de clases.

El bandido chiquitito creció
Hace tres meses Luchín cumplió 46 años a propósito de estos 41  años del Golpe Militar Anti-Obrero. Luchín fue un niño que vivió la transición de los años 90 con los pies embarrados y que ahora es parte de la restauración  del poder burgués después del Golpe Militar donde los partidos de la DC y el PS lideraron y consolidaron para sí una nueva etapa: Preservar el Régimen de la Dictadura para los empresarios. Ahora Luchín no anda “a patitas peladas”, usa zapatos de goma  provenientes del extranjero que llegan con dolores y muertes de manos sin patria a precio de bodega. Este chico alegre y de cara embarrada agitaba las banderitas del NO a sus 24 años. Creía en la falsa promesa; que el socialismo tricolor llegaría pronto si nos portábamos bien con el dueño del almacén (que después se convirtió en el dueño de dos sucursales más de abarrotes y a la larga el dueño de una cadena de mayoristas), donde también creía que el socialismo  sin duda alguna llegaría dentro de muchos años y que no era el momento aún de que los trabajadores tomaran el poder dentro de las fábricas, que no, que esto faltaba mucho, que los cordones industriales no era lo importante y que había que seguir con el sueño del Presidente. Para Victor, Luchín tenía que crecer y ser dirigente de una fábrica pero las fábricas se cerraron y no todxs lxs obreros volvieron a sus casas, de los que no volvieron resistieron con las pocas armas que quedaron antes de ser confiscadas. Ahora ganaba el NO y Luchín sobrevivió a las metrallas, a los fondeos, a los estados de sitio, a los libros quemados y a la censura, se cambió de casa dentro de su misma comuna ahora llamada Pudahuel, ahora Luchín pudo consolidarse siendo un dirigente social denunciando la droga con actividades en la población pero en la pegas pasa “piola” o es amigo del supervisor. Quizás hoy Luchín sea parte del Gobierno de la Nueva Mayoría, quizás no esté ni ahí por el escepticismo y miedo que generó esta “vuelta” a una democracia burguesa o quizás esté criticando y apostando en construir una organización contra los dirigentes “amarillos” y a los vendidos que Luchín había visto y conocido en tiempos de campaña. Luchín que antes jugaba en la carretera con los perros luchos hoy es parte de lo que la herencia de la dictadura nos dejó, donde a sus 46 años vuelve a ver miles de millones en las calles , con estudiantes y trabajadores organizándose conspirando contra los empresarios de la educación, la patronal y la burocracia dentro de los mismos organismos. Donde día a día no solo explota una bomba sino familias completas que explotan con hambre y enfermedad frente a este sistema en cómodas cuotas para el empresario.

Los traidores de la clase trabajadora y el pueblo pobre.
Mientras el tricolor envuelve el comercio y las oficinas de los gerentes y de los RRHH, los jefes despiden a sus trabajadores a días de este “feriado irrenunciable” como es el caso del restaurante “Las vacas Gordas” donde en plena huelga lxs trabajadores son despedidos por su patrón al exigir aumento de sueldo y cumplimiento de sus derechos laborales. Y es que solo hay vacas gordas para el patrón, para la clase trabajadora en Chile solo hay vacas flacas: El precio de la bencina, la luz y  el agua subieron, buscar arriendo hoy es como si fuera postular a una nueva casa, las verduras subieron en este último tiempo y en Santiago el transantiago vuelve subir llegando a los $710. Si queremos hablar de lo típico, lo típico de estas fechas en donde la mitad de lxs trabajadores hoy reciben el bono de las fiestas mientras que la mitad de los honorarios aún espera la vuelta de vacaciones del jefe en el extranjero, quien se fue con el resto del sueldo de sus trabajadores del mes anterior.
Este 4 de septiembre alrededor de 6000 trabajadores salieron a  la calle a pesar que la CUT con la Figura de Bárbara Figueroa no movió ni un dedo hacia una paralización general, ese día se vio una base de lxs trabajadores que paralizaron la producción desde una riqueza que ve solo el sol subterráneo es por un detenida mientras que las mineras son visitadas por los pacos. El PC, que mantiene una conducción y dirigencia en la CUT ese día y como muchos más no se la jugó para enfrentar al empresario que a explosivos y terror quiere frenar y modificar a toda costa la reforma laboral que se anuncia con bombos y platillos desde el gabinete, lo es también con la reforma educacional y también lo fue con la tributaria. ¿Y esto por qué? Porque una triple alianza; la Iglesia cuestionada por lxs estudiantes frente a los colegios particulares subvencionados se la juega de que miles de mujeres mueran aún por abortos clandestinos, la Derecha que a toda costa quiere frenar las reformas e instalar la lay antiterrorista en el sur y los empresarios que alarmados por la emergencia de huelgas amenazan con detener aún más la economía del país genera una división de aguas en el mar de la política nacional. Mientras que las dirigencias de la CUT han pactado y sentado con los empresarios y sus organismos como la CTC, donde el PC desde el 2011 se negaba rotundamente luchar por una educación gratuita con la fuerza de lxs trabajadores ya que su diplomacia con los que pactaron el golpe (DC) venía a ser una coalición en defensa de un reformismo senil y bastante desgastado como lo es hoy esta Nueva Mayoría que gobierna para una minoría: la burguesía.

Hace falta una alternativa obrera y de combate: Por la autoorganización de la clase trabajadora

Mientras que los “sindicalistas” se negaron a marchar el 4 de septiembre, porque quien llamaba a marchar eran las dirigencias de la CUT, tampoco éstos se la jugaron a convocar y a romper con la burocracia sindical y convencer a la base de lxs trabajadorxs por un nuevo organismo de lucha. Tampoco fueron autodenominados hijxs de obrerxs donde la conciencia de clase solo está en el papel de un panfleto que se moja en las marchas con el chorro del guanaco. Si, falta aún una alternativa que no eche polvo sobre sus ojos, que sea obrera, de base y que en conjunto con otros sectores sociales se apoye contra toda clase de variante patronal. Porque la autoorganización corresponde a la democracia directa y una experiencia de los métodos de la lucha de clases. Porque este 4 de septiembre una juventud trabajadora y un sector de estudiantes secundarios expresaron su rabia en las calles de Santiago. Porque los obreros no tienen patria, no hay nada ya que celebrar en estas fiestas austeras con gusto a descontento. Porque septiembre pasa desapercibido cuando se levanta una juventud sin miedo para transformarlo todo.

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